Supón que entonces hablo de la vida...
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jueves, 14 de febrero de 2013

Muchacho loco


Muchacho loco: cuando me miras
con disimulo de arriba a abajo
siento que arrancas tiras y tiras de mi refajo…

Muchacho cuerdo: cuando me tocas
como al descuido la mano, a veces,
siento que creces
y que en la carne te sobran bocas.

Y yo: tan seria, tan formalita,
tan buena joven, tan señorita,
para ocultarte también mi sed
te hablo de libros que no leemos,
de cosas tristes, del mar con remos,
te digo: usted.

Carilda Oliver

miércoles, 13 de febrero de 2013

El coleccionista de mujeres




Tengo un amigo que colecciona mujeres, mejor dicho, colecciona fotografías de muchachas hermosas. Simplemente no puede evitarlo, se siente tan atraído por ellas que en ocasiones basta un rostro simétrico, una mirada atrevida, un gesto indescifrable, o el misterio que probablemente se esconda detrás de aquel flequillo, para que la imagen pase a formar parte de una colección envidiable que no hace distingos entre el color de la piel, los ojos o el cabello. El único requerimiento –me comentó un día- es que reflejen la más pura autenticidad. 

martes, 29 de enero de 2013

el único apetito que no se sacia nunca



Sucede casi siempre que las relaciones que el amor comenzó, concluyen por no tener más lazo de unión que el del deber. -¿Es que la satisfacción del amor mata el amor? -¡No! Es que el amor es avaricioso, insaciable, activo: es que no se contenta con los sacrificios hechos sino con los sacrificios que se hacen. Es que es una gran fuerza inquieta, que requiere grandes alimentos diarios, es que es el único apetito que no se sacia nunca.
No es que anhele cuerpo que lo sacie: es que solo la solicitud incesante y tierna, visible y sensible, lo alimenta. Creen las mujeres con error, y creen los hombres, que una vez dada la gran prenda, la prenda del cuerpo; el beso sacudidor, todo está dado, y todo conseguido. ¡Oh, no! El alma es espíritu y se escapa de las redes de la carne: es necesario conquistarla con espíritu…

No ha de desperdiciarse ocasión alguna de consolar toda tristeza, de acariciar la frente mustia, de encender la mirada lánguida, de estrechar una mano caliente de amor. Perpetua obra, obra de todo instante es la ternura. Si no, ¡el amor no satisfecho busca empleo! Hay una palabra que da idea de toda la táctica del amor: rocío-goteo. Que haya siempre una perla en la hoja verde: una palabra en el oído, una mirada meciente en nuestros ojos; en nuestra frente, un beso húmedo.
El que así no ame, no será jamás amado.

Y eso señor@s, lo escribió José Martí en el siglo XIX.

lunes, 21 de enero de 2013

La niebla no es olvido sino postergación anticipada


Diálogo o contrapunteo entre Benedetti y Wichy Nogueras, como prefieran. 

Aquí les dejo un poema del uruguayo que me regaló un amigo.Confieso que no lo había leído antes, y si alguna vez pasó por mis ojos no se quedó en mi memoria, lástima.

Habla también de la niebla y el olvido y el amor...